Formación mensual para catequistas de adolescentes y jóvenes

El 28 de febrero las catequistas de adolescentes y jóvenes de nuestra querida Arquidiócesis de Tlalnepantla, continuó con su formación mensual. Siendo esta ya la sesión número cuatro de este proyecto Diocesano.
En esta ocasión se reunieron alrededor de 120 catequistas en la Basílica de los Remedios, en el salón nombrado la Casa del peregrino, en dos horarios, puesto que estaban divididos por Zonas, para poder tener una mejor comunicación entre ellos.
Dado que estábamos cercanos a vivir la Cuaresma, la temática que se trabajó, fue desarrollar un retiro, dándoles a conocer las bases para que ellos lo pudieran realizar con sus grupos o hermanos catequistas.
La dinámica se gestó, dividiendo desde su llegada en cinco pequeñas comunidades. Cada una de estas comunidades trabajo un aspecto, y se iba llevando una rotación de tal manera, que en cada estación conocieran y trabajaran una cita bíblica, la dinámica y la reflexión entre todos.
Mediante esta pedagogía activa participativa, está formado el libro de trabajo para la formación y preparación sacramental y de seguimiento a la Pastoral Juvenil Vocacional.
En uno de los módulos, se dio el espacio para conocer de qué parroquia asistían, la zona y el decanato. Se reflexionaba que, como hermanos catequistas o coordinadores de adolescentes y jóvenes, asistimos a las formaciones, pero no sabemos de los demás.

Fue muy enriquecedor, escuchar las experiencias, los sueños, la incertidumbre de los demás, nos dimos cuenta con gusto que el más pequeño catequista tiene 14 años y la catequista con mayor juventud acumulada tiene 87 años. Ambos como todos los asistentes, deseosos de seguirse formando. No por acumular cursos, sino porque estamos conscientes que el catequista o coordinador de adolescentes y jóvenes sirve y crece en Iglesia, en comunidad no solo de manera interna en sus parroquias, sino como Arquidiócesis, como verdaderos hermanos en Cristo.
El Papa Francisco les pide a los jóvenes que “Hagan Lio”, por ello en este mes invitamos a los coordinares y catequistas, que también “Hagan Lio”, que sigan siendo esa alegría de Dios, para sus hermanos catequistas y para los chicos que les fue prestados.

Sin duda hay mucho que trabajar, así como lograr que esta formación se siga enriqueciendo con mayor asistencia de otros coordinadores y catequistas.
Seguimos orando por este Proceso Diocesano, por nuestros Obispos, y sus presbíteros, para que ellos como primero catequistas, nos sigan animando con su ejemplo de servicio.
Elizabeth Ortega Ugalde




