"Nuestra vida tiene sentido porque Cristo resucitó"
Queridos hermanos y hermanas en Cristo Jesús: [00:00]
Hoy, para todos los cristianos, para todos los católicos, es un día único y especial. [00:05] El día de hoy, en esta Vigilia Pascual, en esta noche, es una noche santísima. [00:18] Es la madre de todas las noches, la noche más importante de todo el año; y mañana será el día más importante porque celebramos la Resurrección del Señor. [00:29] Todos estamos invitados a que sea una experiencia, una experiencia muy hermosa de sentirnos redimidos, de sentir que nuestra vida tiene sentido porque Cristo resucitó. [00:56] Si Cristo no hubiera resucitado, pues no tendría ningún sentido estar esta noche aquí. [01:13]
En todas las celebraciones de la misa tenemos dos partes litúrgicas muy importantes: una es la Liturgia de la Palabra, donde siempre escuchamos la Palabra de Dios, y la otra es la Liturgia Eucarística, donde celebramos en el altar el sacrificio del Señor. [01:25] Pero esta noche, aparte de la Liturgia de la Palabra —donde escuchamos nueve lecturas— y de la Liturgia Eucarística que celebraremos más tarde a partir del ofertorio, hoy ha habido dos partes más en esta magna o solemne celebración. [01:51]
Una, que fue al inicio, se llama la Liturgia de la Luz. [02:26] Fuera de la Catedral hice la bendición del fuego para encender este Cirio Pascual que nos recuerda a Cristo, Luz del Mundo, a Cristo resucitado. [02:32] Ustedes han venido con velas, con cirios esta noche, donde se fueron prendiendo; y nuestro diácono, Trinidad, entonó tres veces: "Cristo, Luz del Mundo", al inicio de la Catedral, en medio y al final, y se fueron encendiendo todas las luces para esperar la Resurrección del Señor. [02:56]
Después, él cantó el Pregón Pascual donde decía: "Hoy es una noche santísima donde se une el cielo y la tierra, donde Cristo nos abre a todos nosotros las puertas del cielo". [03:31] Por eso, esas velas que ustedes han traído y esos cirios que se llevarán a su casa, no son algo mágico ni de adorno, sino para recordar en cada una de las familias, en cada uno de los hogares, que Cristo debe estar ahí presente en medio de nosotros; que Él debe ser la luz que ilumina nuestro camino. [04:01] Ese camino lleno a veces de preocupaciones, de enfermedades, de problemas, de alegrías, de gozos... pero que siempre Cristo nos acompaña; nos quiere acompañar en nuestra vida. Por eso se llama la Liturgia de la Luz o el Lucernario. [04:36]
También, dentro de unos minutos, vamos a vivir otra liturgia que se llama la Liturgia Bautismal. [05:01] Qué hermoso es que nosotros nos sintamos hijos e hijas de Dios. Vamos a recibir el agua bendita para recordar que tenemos un Dios que nos ama y que nosotros somos su pueblo. [05:15] Pero también la comunidad se verá enriquecida con la vivencia y la experiencia que vamos a tener de jóvenes, chicos y chicas, que van a ser bautizados; se les llama también los catecúmenos porque han llevado un camino. [05:41] Tendremos esa gracia en esta noche de renovar nuestro bautismo viendo el bautismo que ellos van a recibir hoy, por el cual van a empezar a ser hijos e hijas de Dios. [06:13]
Pero también otros van a recibir su Confirmación, van a recibir los dones del Espíritu Santo. [06:35] Precisamente el Evangelio nos habla de eso: cómo Jesús les dijo a las mujeres: "Díganle a los apóstoles que vayan a Galilea, anúncienles que yo he resucitado". [06:48] El que se confirma debe hacer lo mismo: anunciar a Jesús. [07:01] De hecho, todos deberíamos platicar acerca de esta celebración que estamos teniendo; debe ser una experiencia de fe que nosotros podamos compartir también con los que no han podido venir a la celebración. [07:01]
Sintámonos amados por el Resucitado, amados por quien lo resucitó, por el Padre, y que nos da su Espíritu Santo. [07:28] Vayamos también nosotros y proclamemos la buena noticia de salvación: vayan por todo el mundo y anuncien el Evangelio, anuncien que Jesucristo ha resucitado. [07:39]
Amén.
+José Antonio Fernández Hurtado
Arzobispo de Tlalnepantla