HOMILÍA EN EL MIÉRCOLES DE CENIZA 2024

February 14, 2024


HOMILÍA EN EL MIÉRCOLES DE CENIZA 2024

 

«Misericordia, Señor, porque hemos pecado»


Queridos hermanos, hermanas, en Cristo Jesús:

Hoy iniciamos en toda la Iglesia universal este tiempo litúrgico llamado Cuaresma y sin duda que es una oportunidad, es un tiempo de gracia y de bendición que Dios nos quiere dar a todos nosotros para convertirnos, para mejorar nuestra vida.

Por eso desde la primera lectura que escuchamos, del profeta Joel, se nos decía: «Es tiempo de conversión», es tiempo de ponernos de cara a Dios y reconocer nuestros pecados

«Misericordia, Señor, porque hemos pecado». El Señor es rico en misericordia y en perdón, Él siempre está dispuesto a perdonarnos, a darnos la mano para caminar con sentido, con esperanza.

No perdamos de vista que este tiempo de Cuaresma es un camino que tenemos que recorrer, que somos invitados a caminarlo para llegar a un objetivo. ¿Cuál es el objetivo? Llegar con Jesús a la Pascua. Por eso todos estos días desembocan en la semana mayor, la Semana Santa, donde hay un triduo, tres días muy importantes: La muerte, la sepultura y la Resurrección; la pasión del Señor, que va a terminar en la cruz, en la muerte del Señor; pero sabemos que la historia no termina ahí, porque el Padre lo resucita al tercer día.

Y, para que este camino vaya teniendo sentido, hoy el Evangelio nos recuerda tres valores para ponerlos en práctica, la oración, el ayuno y la limosna, porque muchas veces vivimos sin Dios. En nuestro mundo, a pesar de que el 80% de la población dice ser católica, han sido bautizados, bautizadas, muchas veces se olvida que somos hijos de Dios.

Por eso hay dos frases que se dicen cuando se pone la ceniza, que es el signo para empezar la Cuaresma, se puede elegir una u otra: «Recuerda que eres polvo y en polvo te convertirás» o también «Arrepiéntete y cree en el Evangelio». Es decir, que no se nos olvide el sentido de la vida, que somos caminantes y que nuestro destino es el Cielo, la casa del Padre.

Estamos invitados a intensificar en esta Cuaresma estos tres valores que nos dice el Evangelio, debe ser todo el año, pero en la Cuaresma debemos ponerle mayor énfasis. El Evangelio de San Mateo nos explica cómo estos tres valores los tenemos que hacer con mucha discreción, pero con mucha fuerza.

El intensificar la oración, es decir, esos momentos de intimidad con Dios, cuando venimos al Sagrario, cuando participamos en la Eucaristía, cuando hacemos oración en nuestra casa, con nuestra familia, a veces personalmente, o en familia, cuando abrimos la Sagrada Escritura, la Biblia. Entonces, estos días dedicarle espacio a la oración, para conocer el proyecto de Dios, para no desviarnos de este proyecto, para seguir haciendo el bien.

También se nos invita al ayuno, que nos ayuda para ser dueños de nuestro cuerpo, ver cómo necesitamos de Dios. Ayunar nos ayuda también para fortalecer no solo nuestro cuerpo, sino nuestro espíritu.

Y la limosna, que es saber ayudar a los demás, saber compartir lo que tenemos materialmente y espiritualmente; cuando nosotros le dedicamos tiempo para escuchar a otra persona, para visitar al enfermo, para dar una palabra de aliento, de ánimo al que lo necesita.

Yo le pido a Dios que para toda nuestra amada Arquidiócesis de Tlalnepantla sea una Cuaresma bendecida y que cada uno de nosotros hagamos este camino de conversión para llegar a acompañar a Jesús en su pasión, muerte y Resurrección. Así sea.

 

+José Antonio Fernández Hurtado
Arzobispo de Tlalnepantla