HOMILÍA EN EL III DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

January 21, 2024


HOMILÍA EN EL III DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

 

«Descúbrenos, Señor, tus caminos»


Queridos hermanos, hermanas, en Cristo Jesús:

Les saludo con mucha alegría a todos ustedes que están presencialmente aquí en nuestra Catedral de Corpus Christi y también a las personas que se unen a esta celebración a través de los medios digitales.

Sin duda que la primera lectura de hoy, del libro del profeta Jonás, nos prepara para comprender de una manera mejor el Evangelio. La idea central de este domingo es que estamos invitados a la conversión para adherirnos a Jesucristo y construir su reino. Cada uno de nosotros estamos invitados a esta tarea hermosa. Y vemos cómo Nínive era una ciudad muy grande e iba a ser castigada por Dios, por su conducta. Sin embargo el profeta Jonás recorre durante varios días esta grande ciudad anunciando lo que iba a pasar. ¿Y cuál fue la actitud de la gente? No fue de criticar a Jonás, de echársele encima, sino fue una actitud muy positiva, de conversión, de empezar a hacer ayunos y oración. Y eso fue muy agradable para Dios, ya no se realizó el castigo porque hubo una conversión al proyecto de Dios.

En el Evangelio de San Marcos, en el primer capítulo, encontramos a Jesús y ahora Él es el que anuncia la conversión; en la primera lectura fue Jonás y ahora Jesús dice: «Conviértanse, porque el Reino de Dios está cerca». 

Apenas había pasado el Bautismo de Jesús en el Jordán, había tenido la experiencia de las tentaciones en el desierto y ahora ya sale a su ministerio en Galilea. Por eso las primeras palabras de Jesús son: «El Reino de Dios está aquí, está cerca. El Evangelio de Dios está cerca, conviértanse». Es el gran mensaje de este domingo: pensar en nuestra vida para ver en qué tenemos que convertirnos y así estar disponibles para seguir las huellas de Jesús.

Y después de esta primera parte del Evangelio viene una segunda parte, que es un mensaje vocacional. Jesús llama a dos parejas de hermanos, Andrés y Simón, y Santiago y Juan. Y les hace una invitación: «Vengan y los haré pescadores de hombres», y ellos dejando sus redes siguieron a Jesús.

Para este proyecto que quiere Jesús, de construir el Reino de Dios, necesita gente, necesita pies, necesita manos, necesita discípulos, necesita misioneros para construir el Reino. Y entonces ellos tuvieron esa disponibilidad hermosa, bella, de seguir a Jesús.

Pues esa invitación es para todos nosotros, para todos los bautizados: seguir a Jesús, ser sus discípulos. Así como los cuatro Apóstoles siguieron a Jesús y fueron conociendo el proyecto, que es fraternidad, es justicia, es paz, es amor. A eso nos invita el Señor en esta sociedad donde hay tantos problemas, desintegración, no hay respeto a la vida, violencia; Jesús nos invita a otro proyecto, a construir la fraternidad, el Reino de Dios.

Y repito, la invitación es para todos, para niños, adolescentes, jóvenes, adultos, para todas las vocaciones también. Necesitamos sacerdotes en todo el mundo, en nuestra Arquidiócesis. Hace días que estaba haciendo unas estadísticas, porque el 18 de marzo cumplo cinco años que llegué a estas hermosas tierras del Valle de México, y en estos casi cinco años que llevo aquí han muerto 44 sacerdotes y he ordenado a 15 sacerdotes solamente en los cinco años, y esperamos que pronto se ordenen tres más.

«La cosecha es mucha y los obreros son pocos». Necesitamos gente que dedique su vida a la construcción del Evangelio y del Reino de Dios.

Me da mucho gusto que hoy a las 12 del día termina el Preseminario, donde han participado 80 adolescentes y jóvenes; una esperanza para nuestra Iglesia particular. Necesitamos sacerdotes, pero también necesitamos religiosas; necesitamos gente consagrada, pero también necesitamos laicos, matrimonios, jóvenes, que quieran anunciar este Evangelio. 

«Conviértanse y crean en el Evangelio, porque el Reino de Dios está cerca».

Sigamos orando para que nosotros cumplamos este plan de Dios. Por eso hoy en Salmo responsorial decía: «Descúbrenos, Señor, tus caminos», y el Señor nos los está descubriendo para que vayamos caminando por ese sendero. Así sea.


+José Antonio Fernández Hurtado
Arzobispo de Tlalnepantla